Hábitos domésticos que ahorran energía y dinero.

Cada español consume anualmente en energía el equivalente a casi tres toneladas y medio de petróleo anualmente. El gasto medio en electricidad de los hogares supera los 720 euros. El consumo energético es excesivo en relación con los recursos de que disponemos.
Sin embargo la eficiencia energética en el hogar no es una utopía: es posible ahorrar mucha energía adoptando hábitos de consumo más racionales, eligiendo los sistemas de climatización y los electrodomésticos más eficientes. Y por supuesto, debe certificar energéticamente su vivienda para conocer cómo puede rehabilitar su eficiencia con el menor gasto. A continuación les facilitamos unos sencillos consejos para hacer todo esto y más, y así ahorrar dinero a lo grande.

En los elementos e instalaciones comunes de su edificio:
• Si el edificio dispone de dos o más ascensores que se puedan reclamar simultáneamente, los chips programables de maniobra selectiva ahorran mucha energía, porque solo se active el que está en la planta más cercana al usuario.
• En las zonas comunes de paso, como los pasillos o las escaleras, se pueden instalar detectores presenciales que activen automáticamente el alumbrado más cercano.
• Las calderas de calefacción centralizada de los edificios deberían renovarse por norma y colocar modelos actuales de condensación o de baja temperatura. Reciclan y aprovechan el calor residual de la combustión. Más costosas que las antiguas, son sin embargo amortizables en menos de seis años, y resultan mucho más baratas a corto plazo, porque gastan un tercio menos de energía. Y la factura de mantenimiento es más económica.
• Las tuberías montantes que llevan el agua caliente a las distintas viviendas deben aislarse concienzudamente para reducir las pérdidas de calor en el transporte.
• Se debería fomentar el uso de los contadores individuales de agua caliente procedente de sistemas centralizados y de captación solar, instalando los llamados contadores de entalpía. Miden solo la energía que consume cada vivienda o local, permitiendo un justo reparto de los gastos. Con ello se incentiva el ahorro energético individual pues cada uno paga lo que gasta.
En el interior de su vivienda
• Utilice solo bombillas de bajo consumo: a la larga ahorra mucho dinero. Aunque son más caras que las de incandescencia duran diez veces más y gastan la cuarta parte de electricidad.
• Compre preferiblemente los electrodomésticos más eficientes dentro de su presupuesto. Consulte siempre la etiqueta energética que les asigna una categoría en función de su consumo de energía. Incluso aunque sean más caros, en poco tiempo amortizará la diferencia.
• Apague siempre los electrodomésticos y el ordenador cuando no vaya a utilizarlos durante varias horas. No los deje en stand-by, porque siguen consumiendo electricidad, que se desperdicia inútilmente. En un próximo post damos las cifras concretas, y le aseguro que cuando lo lea se le pondrán los pelos de punta al ver la cantidad de dinero que supone.
• Instale termostatos para regular la temperatura y temporizadores para activar la calefacción solo cuando lo necesite. La calefacción y el aire acondicionado gastan casi el cuarenta por ciento de la energía que consume un hogar. Evite fanáticamente el exceso de calor o frío, porque cada grado de diferencia supone un OCHO por ciento de incremento de consumo de energía.
• Comprueba una vez al año si la potencia eléctrica que tiene contratada se acomoda a lo que realmente necesita. Para ello sume el consumo teórico de cada aparato y luego reste del total los que es muy improbable que funcionen a la vez, según sus hábitos. Luego contrate la potencia que más se le aproxime. Tenga en cuenta que el exceso lo está pagando en la factura en el llamado “término de potencia”. Es dinero que mes a mes se desperdicia a cambio de nada.
• Compruebe dos veces al año si la tarifa de electricidad que tiene contratada es la más competitiva del momento. No se deje confundir por las explicaciones enrevesadas de las compañías eléctricas y consulte las aplicaciones online que tienen a su disposición las Organizaciones de Consumidores.
• Rehabilite energéticamente su vivienda.
• El proceso de Certificación Energética calculará la etiqueta energética de su vivienda, y le detallará las obras necesarias para, con el menor gasto, mejorar uno o dos grados la calificación obtenida. En otro post damos las cifras de la diferencia de consumo anual que supone esta diferencia y, créame, le compensa.

Categorías: Arquitectura

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